En la Comunidad de Madrid, 40 de cada 100 adultos toman más alimentos de los que necesitan mientras que un 15 por ciento de las mujeres y un 10 por ciento de los hombres son ya obesos en esta Comunidad. La obesidad acarrea problemas como la hipertensión, dificultad al respirar, estreñimiento o trastornos articulares. Pero también hay investigadores que están empezando a demostrar la relación entre obesidad y la diabetes de tipo II.
Así es en el caso de investigadores del Hospital San Vicente de Paúl de París en colaboración con una empresa biotecnológica. Su trabajo apunta a las variaciones genéticas localizadas en el cromosoma 11, que afectan a las porciones de ADN conocidas como VNTR. El descubrimiento podrá ayudar a predecir qué obesos jóvenes son propensos a desarrollar diabetes de tipo II. También es el punto de partida para investigar los mecanismos moleculares de la regulación de producción de insulina.
Cifras alarmantes
La obesidad en la niñez ha alcanzado proporciones epidémicas. Mundialmente hay aproximadamente 22 millones de niños menores de 5 años que están sobrepeso. El aumento ha sido en las últimas tres décadas y se ha duplicado en los Estados Unidos la cantidad de niños con sobrepeso. Hace 23 años el 18.6 % de los niños preescolares en Estados Unidos tenían clasificación de sobrepeso y el 8.5% eran obesos; en el año 2000, el 22 % registraban sobrepeso y el 10% eran ya obesos. Uno de cada cinco niños afro-americanos y niños hispano- americanos son obesos (se define como un índice de masa corporal mayor a la percentila 95th para edad y sexo.).
Según el trabajo de investigación de Sinha y colaboradores estudiaron la tolerancia a la glucosa en 55 niños obesos de 4-10 años y en 112 adolescentes de 11-18 años. Todos tenían un índice de masa corporal (IMC, por sus siglas en español), mayor de la percentila 95 th para edad y sexo. Los participantes del estudio fueron 55% blancos no hispanos, 23% afro-americanos y 19% hispanos. Los resultados de la prueba de sangre llamada tolerancia de azúcar de 2 horas, demostró que el 25% de los niños(4-10 años) y el 21% de los adolescentes (11-18 años) tenían intolerancia a la glucosa. Cuatro de los cientos doce adolescentes (4%), tenían diabetes mellitus tipo 2 sin diagnosticar, asintomatica, con una prueba de tolerancia mayor de 200mg/dl a las dos horas.
La obesidad se diagnostica midiendo el índice de grasa corporal. En ausencia de esta técnica se acepta como medida indirecta de la obesidad el índice de masa corporal. Ésta se haya dividiendo el peso del paciente entre su altura elevada al cuadrado. Los índices de masa corporal saludables son los que oscilan entre 18 y 25, entre 25 y 30 se encuentra el sobrepeso y por encima de 30 se diagnostica obesidad.“La obesidad se define –explica el director médico de CLINICAS ALDER, Juan Carlos Repáraz- como el aumento de peso corporal a expensas de acumulación de tejido graso por encima de unos límites que se consideran normales para la edad y el sexo”.
Entre las causas de la obesidad se encuentran factores hereditarios y sobre todo factores adquiridos por el estilo de vida. El uso de coches y transporte público, el ascensor en lugar de la escalera, la comunicación por teléfono o internet, que evitan tener que desplazarse son inventos
que potencian el sedentarismo y, por lo tanto, la disminución del gasto energético y la acumulación de calorías. Los obesos tienen una menor esperanza de vida y además su problema está ligado a otras enfermedades. “ Entre estas enfermedades destacan por su importancia -continúa el doctos Reparaz -el aumento de los niveles de colesterol en sangre que se asocian con el desarrollo de arteroesclerosis. Por otro lado, la diabetes tiene un componente muy importante en la obesidad, es la diabetes adquirida en la vida adulta. Aparecen otros problemas como los coronarios, como la angina de pecho o el infarto de miocardio; problemas respiratorios, como es el síndrome de apnea obstructiva del sueño o el de hipoventilación- obesidad, cálculos biliares...
Asimismo la insatisfacción que les crea su imagen o la discriminación social pueden ocasionar al obeso problemas sicológicos.
Tratamientos
El tratamiento para la obesidad no sólo consiste en adelgazar, abarca también el mantenerse en un peso saludable. Por un lado, el obeso ha de acostumbrarse a una dieta baja en calorías, seguir los consejos de su endocrino sobre los alimentos más adecuados así como el mejor modo de cocinarlos. Debe de cambiar hábitos como el comer rápidamente, de pie o mientras realiza otras actividades. El segundo aspecto clave del tratamiento es la realización de ejercicio físico. “ Cuando los médicos proponemos aumentar el ejercicio enseguida los pacientes piensan que nos referimos a un gimnasio con ropa deportiva cara y esto no es así. Sencillamente lo que estamos sugiriendo es que aumenten el gasto energético en sus actividades cotidianas. Prescindir del coche, apearse una parada antes en el trasporte público y caminar, andar con el perro, evitar el ascensor son costumbres que han de integrarse en el estilo de vida nuevo d el apersona especialmente cuando haya perdido el peso debe seguir manteniendo este nuevo ritmo porque si no no habrá servido el esfuerzo para nada- explica el doctor Repáraz”.
La toma de medicamentos es el tercer aspecto en el tratamiento de la obesidad. Todos ellos enfocados adelantar la sensación de saciedad o a permitir una menor absorción corporal de las calorías de los alimentos, pero ninguno es milagroso. La terapia sicológica es otra ayuda, en ella se intentaran desmontar asociaciones de conductas negativas para la salud. “ En la educación a los niños les premiamos con golosinas y dulces un buen comportamiento. A la satisfacción del niño se le añade el placer de la golosina. Si esa conducta se va repitiendo a lo largo de la vida de esa persona llega un momento en que el hecho de tomar la golosina, rica de por sí, se asocia a sentimiento de satisfacción por algo bien hecho y llegará a sustituirlo en el futuro. La terapia conductal se basa en descubrir este tipo de mecanismos y en desmontarlos.
La opción más agresiva en la cura de la obesidad es la cirugía, con ella se consigue reducir la capacidad del estómago o la absorción de alimentos por parte del intestino. Por sus efectos para la salud sólo está indicada en algunos pacientes, por ejemplo en ciertos casos de obesidad mórbida.